Cuando se trata de “mover el bote” o “ponerse loco en el dance floor” con música “latino alternativa electrónica” lo más edgy hoy día es el Tuki. ¿Que qué es esa cosa? Bueno, un sonido malvado y desquiciado que vino desde Venezuela a torturar las zonas pélvicas y pies de aquellos que gustan bailar sin parar en con ritmos nuevos del barrio.
En este cortometraje podemos apreciar, nada más y nada menos que, a la modelo y actriz, Paz de la Huerta, inundarnos tortuosamente con su belleza de femme fatale de una manera tan impactante que, de encontrarla así, el mismísimo Enoch de “Boardwalk Empire” —serie en la que también aparece Paz— explotaría en celos hasta cometer un inenarrable crimen pasional.