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cole

Música para relaciones enfermas

El amor hoy en día es una mierda horrorosa pero no tenemos nada más.

Cinco historias de amor moderno y enfermo.
Cinco canciones para vivirlas.

Lee las historias con la canción de fondo y no temas, chiquita.


Cheating

Que se vaya a la verga piensas después de que encuentras en su celular una conversación de whatsapp donde le manda fotos de su pene a tu mejor amiga, “si tanto le gusta enseñar su verga pues que se la chupe solo” dices en voz baja y amenazadora mientras tomas el celular y te diriges hacia la sala donde está el idiota tirado en un sillón después de su noche de peda en la que te marcó para pedirte quedarse en tu casa y le dijiste que sí y le abriste la puerta y vomitó en tu comedor y lo tuviste que arrastrar hasta el sillón donde ahora lo observas sabiendo que este es el momento perfecto para acabar con su relación. Acaricias un poco su cabello y recuerdas que te da ternura cómo abraza la almohada, es un niño gigante y como el niño gigante que es comete errores. Todos los cometemos. Una foto de un pene no es para tanto, al menos no fueron unos calzones usados en su coche, como los de hace dos meses. Le das un beso en el cachete. Te sientes más segura sabiendo que aún lo amas, te bañas, te pones chones bonitos, preparas el desayuno para tu chico crudo mientras suena una canción pop y olvidas todo. Prefieres esta farsa a vivir sin novio.


Stalking

Lo viste en el cumpleaños de tu mejor amiga. Lo viste en una exposición de un artista que te vale verga. Lo viste en una fiesta barra libre de alguna revista. Lo viste dándole like al status de tu mejor amiga. Lo agregaste. Lo viste crecer y ponerse cada vez más guapo mientras recorrías sus fotos de perfil en Facebook. Lo viste mandarte un mensaje de “¿por qué me agregaste?” y lo dejaste en visto. Lo viste en tus sueños. Lo viste en tus fantasías en la regadera. Lo viste llegar a tu oficina. Lo viste besar a la secretaria de tu oficina. Lo viste llevar a comer a la puta secretaria de la oficina. Lo viste subir a su coche después de dejar a la estúpida esa. Lo viste atorado en el tráfico. Lo viste llegando a su casa que te gustó para que fuera tu casa. Lo viste quitarse la playera a través de las persianas abiertas en su ventana. Lo esperaste despierta toda la noche. Lo viste salir temprano de su casa. Lo viste llegar a su trabajo. Lo viste pelearse con alguien por celular a la hora de la comida. Lo viste llegar a visitar a su mamá. Lo viste regresar a su casa. Abriste su puerta con tus herramientas y te metiste a su casa. Adentro lo viste meterse al baño mientras que tú te metias al ropero. Lo viste mandarle un mensaje a alguien antes de meterse a la cama. Lo viste roncar en su cama. Lo esperaste despierta toda la noche. Lo viste despertar. Lo viste bañarse. Lo escuchaste pelear por teléfono con la secretaria. Lo viste ponerse esa loción que te mata. Lo viste calentarse con un videoclip de una chica enferma. Lo viste masturbarse frente a su lap mientras te masturbabas en el ropero. Lo viste salir de nuevo a su trabajo. Saliste del ropero. Orinaste en su escusado. Comiste de su comida. Revisaste sus cajones. Oliste su ropa interior. Te tomaste fotos en su lap desnuda e imaginando que te cogía sobre la cama. Escuchaste su coche. Te escondiste de nuevo en el ropero. Lo viste llegar al cuarto estresado. Lo escuchaste terminar con la secretaria por teléfono. Lo viste tirarse en la cama cansado y decidiste que era el momento indicado para ponerle fin a esta locura. Saliste del ropero desnuda. Le dijiste “Hola, llevo 4 días espiándote y creo que quiero ser tuya”.


Scrolling

Pones tu canción futurista favorita para navegar desnuda en las ideas colectivas del nuevo milenio. Abres una app y acaricias su interface, chupas todo el amor que no sabes sacarle a tu corazón. Escribes un mensaje que se desintegra en tu pantalla y revive en el teléfono de alguien que está muy ocupado como para ver el milagro de tiempo limitado que eres. Te tiras en el sillón, miras al suelo mientras que el sol se aleja poco a poco de tus pies. Regresas la vista a la pantalla y te sientes desnuda, navegando por los mares furiosos de la información moderna, en tu barco de corazón, esquivando ideas y buscando un puerto llamado amor. Llegas a una foto que parece de una persona, hace tanto que no acaricias a una persona. Le mandas una solicitud, le das like a sus fotos públicas. No responde. Ya pasaron 30 segundos y no responde. Nadie responde. Abres otra app y acaricias su interface, buscas todo el amor que no encuentras en tu recuerdo. Tomas una foto de tus pies, agregas un comentario coqueto. La subes a Instagram y nadie responde. Ya pasaron 30 segundos y nadie responde. Abres otra app y acaricias su interface, chupas todo el amor que no sabes sacarle a tu soledad, publicas que estás caliente para que alguien venga a cogerte y así sentir un poco del amor que ya no entiendes, pero nadie responde. Has vivido por años encerrada en las mareas de algoritmos modernos. Te das asco porque no sabes cómo amar sin Facebook. No sabes recordar sin Instagram. No sabes dejar de sentirte sola sin Twitter. Te emputas. Te vuelves loca. Pierdes el control de tus manos y avientas el celular por la ventana de tu cuarto. Lo ves caer hasta la banqueta. Rebota en la banqueta. Entonces sientes que la cabeza se te relaja. Olvidas las fotos. Olvidas los likes. Los estúpidos DMs. Volteas al cielo y la cabeza se te llena de luz. En medio de la luz te preguntas ¿por qué me siento tan bien? pero no logras contestarte porque de pronto tu celular suena sobre la banqueta. Bajas corriendo las escaleras de tu departamento como loca. Al fin alguien responde.


Drinking

Sabes que ya no estás en la fiesta pero estás muy peda como para entenderlo. Sabes que tu ex novia quiere cogerse a tu amigo contigo pero estás muy peda como para entenderlo. Te jalan al cuarto con ellos. Alguien pone una canción como tropical muy sexy. Chupas cosas que a la mañana siguiente no recuerdas. Te chupan lenguas que a la mañana siguiente no recuerdas. Despiertas. Estás desnuda sobre la cama. La cabeza te duele. Tu ex novia y tu amigo abrazados y venidos, toda la cama rodeada por aparatos que no entiendes. Miras tu celular y encuentras 5 fotos de ti en posiciones que si no fuera porque estabas hasta el moco seguramente no habrías logrado. Te sientes horrible. Te sientes vacía. Buscas tu ropa entre la zona de desastre. No encuentras tus calzones. Ni tu blusa. El baño huele a quemado. De pronto recuerdas cómo quemaste tu ropa, en un rito de hermandad donde juraste que siempre estarías desnuda para ellos, tu ex novia y tu mejor amigo las dos personas más importantes de tu existencia. Por eso dejaste de beber y meterte madres hace un mes. No sabes qué te pasa pero cada que estás hasta el moco te vuelves libre, demasiado libre y destrozas tu vida y terminas al día siguiente pegando los cachos de ti que quedaron regados por el departamento donde despiertas, por la calle donde caminaste hasta la madre. Ya no quieres esta vida. Ya no quieres sentirte perdida. Te pones los calzones de tu amiga. La camisa de tu amigo y te largas para siempre de esa vida. Le dices adiós a tus años de destrucción y tragedia. Ahora serás lo que siempre tuviste miedo a ser: una mujer aburrida y tranquila.


Sexting

Estuviste muy nerviosa la primera vez que lo hiciste, pero después de la primera foto te fuiste aflojando y ahora ya abres más la piernas y te pones el doble de labial. Has aprendido. Él siempre te responde con una foto de sus manos pero has aprendido que no te importa, sólo necesitas su opinión, sólo necesitas saber que le gusta. Pones una canción de hip hop muy alta para que nadie escuche. Miras al espejo mientras sacas tu celular y dejas que la ropa caiga. Te sientas en el escusado y grabas un video hasta que te vienes. Después en la regadera dejas apoyado el celular en donde antes estaba el jabón y te grabas por 20 minutos tocándote. No sabes qué te pasa pero cada que piensas en él te entran unas ganas interminables de tocarte. No lo conoces. No sabes ni siquiera cómo se ve. Sólo sabes que en su cuenta de Instagram sube una foto cada día de sus manos agarrando distintas nalgas, una día son blancas, otro morenas, otro son como apiñonadas ¿quién es? ¿un fotógrafo ninfómano? ¿un ejecutivo millonario adicto a las escorts? No lo sabes, pero quieres ser sus nalgas, quieres que te elija entre sus cien mil seguidoras hermosas para agarrar tus nalgas. Le mandas el video del escusado con el mensaje “hay otro en la regadera”. Pasan 20 minutos y sientes que el celular vibra. Quieres que vibre para siempre. Te responde con una foto de su manos haciendo forma de corazón. A veces te sientes estúpida por hacerlo pero es que te encanta no saber quién te está viendo. Te masturbas otra vez pensando en todos los hombres que se calentarían por verte masturbarte. El cuerpo te tiembla. Cierras los ojos. Ves el cielo. Sientes el cielo. Eres el cielo. Cuando bajas del cielo escuchas cómo tocan la puerta del baño. Es tu mamá, te pide que te apures, que se te va a hacer tarde para llegar a la secundaria.

Lore x Cuauhtémoc Suárez

Lore

Todas las fotos por Cuauhtémoc Suárez

raido

Download: Raido’s “Meant to Be EP”

Desde Costa Rica les traemos a Giancarlo Renzi, un productor de San José quien bajo el alias Raido, nos presenta esta noche su primer material oficial en una nueva etapa de su carrera en la que pone de lado al dubstep y demás géneros con los que trabajó anteriormente firmando solo como Renzi.

Ginger & Bri por Fernando Paz

Ginger & Bri

“A photograph is a secret about a secret. The more it tells you, the less you know.” ― Diane Arbus

fvc600

Listen/Buy: Jamez Manuel’s “Future vs Classic”

In NWLA and Fiebre 41’s moody mini-documentary, Chilean rapper Jamez Manuel takes the viewer on a walk through a stormy Santiago.

  • May RuLó

    me leíste la mente de repente